Cuando el desastre persiste…

Cuando el desastre persiste…

Lo cierto (y es cierto) es que he ido pasando por toda una larga serie de sucesos injustos e incomprensibles que entran dentro de la categoría del desastre.

Voy a enumerar (y os vais a cansar solamente de leerlo) una serie de sucesos injustos por los que he ido pasando a lo largo de los 48 años de vida que a día de hoy constituyen mi edad.

A los diez años, yo quería un caballo, sin embargo en lugar de un caballo, que era lo que entonces (y a día de hoy no) quería, otros decidieron por mí, y me compraron un piano.

Previamente, me había pasado unos meses aprendiendo a tocar el piano en un teclado de cartulina que alguien que no me recuerda y a quien no le importo me había dibujado entonces.

Y quería un caballo porque también un día alguien decidió que era socialmente conveniente apuntarme para recibir clases de equitación.

De aquella estaba cursando quinto de enseñanza general básica.

La música me gusta y aunque lo que yo quería entonces era un caballo, acepte el piano (que conservo a falta de algún comprador) y aprendí a tocar el piano.

Alguien más sabía tocar el piano, pero no recuerdo quien.

Esa otra persona que tocaba el piano antes que yo, decidió ocultarse detrás de mis pantalones y se esfumó hace unos cuarenta años.

Paradójicamente la voluble soy yo, que dejé de ir a clases de equitación…

Unos cinco años más tarde, llevaba cinco años tocando el piano (y la guitarra española) todos los días y de pronto me vi en la obligación de salir a tocar a la calle o dejar de tocar cualquier instrumento musical.

Poco después, me cayeron encima unas cuantas acusaciones inciertas e injustas:

Yo le había robado dinero a mis familiares.

Yo había estado vendiendo sus cosas por ahí.

Yo me había estado dedicando a hacer destrozos en casa.

Aunque nada era cierto, “era yo”.

Aquella situación derivó en que dejé de estudiar y me marché de casa para no tener que seguir soportando acusaciones inciertas.

Posteriormente me empezaron a caer riñas amorosas de mis parejas (una detrás de otra) que tampoco eran justas, aunque ellas (una detrás de otra) pensaban que sí.

A día de hoy, 38 años después de empezar a tocar el piano, llevo 16 años SOLA, en el más amplio sentido de la palabra (a ver quién es el guapo que se acerca ante semejante situación).

Pero no importa…

Hay gente que vive peor, en el tercer mundo…

A día de hoy, acabo de entender que mis parejas “tenían razón”.

Nadie se espera una cosa así.

Pero a día de hoy, y después de ir tapando las acciones de terceras personas de las que no se espera semejante comportamiento, me voy a encargar yo de dejar claro quién soy yo, y quien es, o mejor dicho, era, aquella otra persona que se lleva esfumando detrás de mis pantalones 38 años.

 

Acerca de María Cristina Alonso Cuervo

I am a teacher of English who started to write this blog in May 2014. In the column on the right I included some useful links and widgets Italian is another section of my blog which I called 'Cornice Italiana'. There are various tags and categories you can pick from. I also paint, compose, and play music, I always liked science, nature, arts, language... and other subjects which you can come across while reading my posts. Best regards.
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