Economía de supervivencia

Economía de supervivencia

No, no me estoy equivocando, la economía de subsistencia es otra cosa diferente (esa que se suele dar en países en vías de desarrollo, donde la gente basa sus sociedades para subsistir con un mínimo de recursos).

La economía de supervivencia no existe, por eso estamos como estamos. Así que os la voy a explicar yo (que parece ser… que pese a no querer hacer demasiados cálculos… ¡calculo de puta madre! con perdón).

No recuerdo exactamente cuándo, ni dónde, ni quiénes, ni en qué circunstancias. Estaba sentada en una terraza tomando un café al aire libre (y echando más humo que la chimenea de la central térmica de Aboño…), cuando de pronto oí una frase suelta:

“Sí, la energía nuclear es mortífera, incluso la que se usa para producir energía eléctrica pacíficamente, pero ¿qué más da? cuando todo falle habrán pasado más de cien años y ya no estaremos aquí para contarlo…”

Levanté la vista un momento del periódico que estaba leyendo en aquel momento, y acto seguido seguí haciendo el sudoku pacíficamente…

Ese es el tipo de pensamiento imperante en estos tiempos del desarrollo refalfiáu que os comentaba en otro post. Y desgraciadamente esa es la visión de las cosas que tienen las personas que invierten, fomentan y desarrollan estos sistemas de producción centralizada de energía.

Saben que es peligroso, muy peligroso, pero les da igual porque según sus cálculos técnicos (que no insulsos como los míos) los sistemas fallarán dentro de muchos años.

Pero se equivocaron: están fallando ya.

Esta mañana temprano andaba repasando algunos conceptos de dibujo técnico de esquemas electrónicos, y de pronto me encontré con una representación de una instalación eléctrica en trifásica. Inmediatamente empecé a partirme de risa…

Una fase, es el tiempo que tarda una onda en recorrer su longitud de onda completa. La energía eléctrica se genera en turbinas, que tardan una fase en completar una vuelta, como esa vuelta produce corriente y la onda pasa alternativamente por encima y por debajo del eje de abscisas de forma regular, su polaridad cambia constantemente, pero eso no quiere decir que la suma de valores en una fase sea cero. Sería igual que poner un aspersor giratorio con una cuerda por encima y decir que cuando da una vuelta completa no ha regado nada porque lo que queda a un lado de la cuerda se compensa con lo que queda al otro lado.

La corriente que tenemos en casa es entre otras cosas monofásica, la traída es de corriente alterna, con una diferencia de potencial de entre 250 y 220 voltios, que después se baja con transformadores dentro de los propios electrodomésticos, y se rectifica a corriente continua según las necesidades de los diversos circuitos.

Recuerdo que en los ochenta cuando iba a comprar alguna cinta para grabar canciones de la radio, siempre andaba mirando las especificaciones técnicas, hierro, hierro-cromo, cromo, micras, y RMS, entre otras.

RMS, viene de root mean square, y es la media proporcional de la suma de las raíces de los cuadrados. Generalmente también se le llama valor eficaz, y en prácticamente todo lo que tenga que ver con ondas electromagnéticas su valor suele ser de un 70% de el valor de la magnitud de entrada.

Pues veréis… la trifásica se empezó a utilizar en instalaciones industriales porque alguien pensó lo siguiente: el 70% es el 0,7, 0,7 por 3 son 2,1, así que a la misma velocidad angular de giro de la turbina generadora tenemos el más del doble de rendimiento, lo cual es una tremenda estupidez, pero “coló”, y si no os dais cuenta es que no se os dan bien las matemáticas.

En realidad el rendimiento es el mismo si se considera cada fase por separado, sólo que poniendo fórmulas y expresiones en función de omega, la velocidad angular, “parece” que la energía se aprovecha mejor. Pero sólo lo parece.

Así que, si os da por pensar y calcular las cosas en función de: “¿Qué más da? dentro de cien años no vamos a estar aquí para contarlo…”, que se os vaya quitando de la cabeza, porque de entrada y con la trifásica os habéis comido dos tercios, así que en la misma línea de razonamiento suicida-económico, no son cien, son 33. Pero además, son bastantes menos, por otra serie de razones, entre ellas, la economía sumergida, esa que está pero no se ve, o las instalaciones no licitadas y operativas, por ejemplo.

Por eso se tiene que empezar a desarrollar una economía de supervivencia, porque como las cosas no cambien hacia el repliegue de tecnologías electromagnéticamente (y químicamente) contaminantes, y no se empiece a fomentar una economía de la reutilización, reparación, y reciclaje, siendo muy optimista dentro de 25 años lo veremos (y siendo menos optimista bastante antes).

Mmm… se me olvida algo… ¡ah, sí!

¡Buenos días!

mundo cansino

Acerca de María Cristina Alonso Cuervo

I am a teacher of English who started to write this blog in May 2014. In the column on the right I included some useful links and widgets Italian is another section of my blog which I called 'Cornice Italiana'. There are various tags and categories you can pick from. I also paint, compose, and play music, I always liked science, nature, arts, language... and other subjects which you can come across while reading my posts. Best regards.
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