Planeta retumbante

Planeta retumbante

[Publicado originalmente el 13 de Septiembre de 2014]

¿Habeis oido hablar alguna vez del calentamiento global?

Creo que hace un poco de calor estos días, pero debe ser porque me he pasado el último mes monitorizando por mi cuenta, con la ayuda de algunas herramientas basadas en bases de datos, cosas que nos afectan a todos, independientemente de cuáles sean nuestras circunstancias individuales, circunstancias como la edad, el género, la raza, el estatus económico, o la localización geográfica de cada uno. Cosas como los rangos (valores máximo – mínimo) de temperatura a nivel global por ejemplo.

Ha habido una media de temperatura de seis grados centígrados sobre cero en Punta Arenas, Chile, y un buen número de sitios más por esas latitudes durante todo el mes pasado. Para aquellos de vosotros que no sepais dónde está exactamente Punta Arenas, os dire que está al lado de la Antártida. Seis grados centígrados sobre cero en latitudes como la de Punta Arenas, en mi humilde opinión, teniendo en cuenta que en agosto allí es invierno, es muchísimo calor.

[14 de Octubre de 2015 NOTA de la autora: Cuando escribí este post el año pasado, la página RSOE EDIS que usa imágenes del NASA Terrametrics, incluía una capa para ver temperatura y nubosidad. Esa capa actualmente no da esa información].

Además de esto, el sistema volcánico del Bardarbunga en Islandia ha estado sacudiéndose a un ritmo de dos o tres veces al día desde el 17 de agosto. Hasta los islandeses están asustados.

He estado leyendo un poco sobre el tema. Si se usan los sistemas de monitorización provistos por el Instituto Geográfico Nacional, http://www.ign.es/ign/main/index.do , la página de NASA Terrametrics Satellite for Emergency and Disaster Information Servicehttp://hisz.rsoe.hu/alertmap/index2.php , o http://www.emsc-csem.org/ , y http://www.seismicportal.eu/ que es una página que ofrece una base de datos en la que se pueden hacer búsquedas con filtros por fecha, periodo de tiempo, magnitud, localización y algunos parámetros más, la situación es realmente preocupante.

De hecho, tal como lo veo ahora, y créanme, sé lo que estoy diciendo, si nosotros, los humanos, no hacemos nada al respecto, y en un abrir y cerrar de ojos, todo lo que está en la superficie de este planeta quedará arrasado.

Empecé a preocuparme cuando oi en la televisión que más de veinte árboles habían caído este verano en el centro de Madrid, la capital de España, un país con más o menos cuarentaycinco millones de habitantes, vecino a Portugal, Francia y África, a pesar de los esfuerzos de los equipos de jardinería de El Retiro, un parque en el corazón de la ciudad, el más importante al lado del Museo del Prado. Hice una búsqueda sobre las ubicaciones donde habían ocurrido estos sucesos con Google Maps y dibujé una línea clara y nítida sobre su camino.

Después, como siempre, me mantuve tranquila y busqué más información. De acuerdo con los mapas geológicos y mineros, el eje Castellana-Prado-Recoletos, y eso es como decir la Quinta Avenida en Nueva York, se construyó sobre un tipo de sustrato que los geólogos llaman suelo de terraza.Esto quiere decir que se compone de materiales sedimentarios, que se asentaron ahí durante la Era Terciaria, hace miles de años.

Hay tres zonas importantes en el centro de la ciudad que tienen este tipo de suelo; la terraza de Manzanares, que está a lo largo del río Manzanares, y otras dos que corren casi paralelas y terminan uniéndose a la terraza de Manzanares, más o menos por la zona por donde queda el Planetario de Madrid, una de esas terrazas paralelas es el eje Castellana-Prado-Recoletos.

Desgraciadamente, la línea que dibujé durante mi búsqueda en Google Maps de los lugares donde habían caido árboles y trozos de escombros de edificios en Madrid estos últimos días discurre por encima de estos tipos de suelos.

La idea es que Madrid se está quedando sin agua y el suelo se está moviendo uniformemente y, por ahora, levemente. El suelo está muy seco, y los árboles están escapando de la tierra porque no se sienten a gusto donde están. El rango de temperaturas ha subido constantemente por término medio durante décadas, las lluvias son menos frecuentes y mas copiosas, eso lleva a sequías e inundaciones alternativamente, con la consiguiente dilatación y compresión de los materiales del suelo lo que provoca grietas en los acuíferos, pero eso no sólo está pasando en Madrid, está pasando por todo el mundo.

Y hay una respuesta sísmica a todos estos cambios: la temperatura de Curie [Temperatura a partir de la cual una sustancia cambia sus propiedades MAGNÉTICAS, es lo que hace que funcionen las memorias de nuestros ordenadores].

Eso, al margen de quiénes o cuándo lo notasen por primera vez, quiere decir que hay materiales que más allá de un rango de temperaturas, cambian sus propiedades magnéticas, lo que da como resultado las consiguientes variaciones de amplitud de sus formas de onda, del modo en que un gran altavoz vibraría de acuerdo con [el mando del volumen] las variaciones del campo electromagnético; un sistema de amplificación realmente enorme.

El gadolinio, y el arseniato de Manganeso (III) (entre otras sustancias) son las más sensibles, porque la temperatura de Curie es la temperatura que se da, dependiendo de las latitudes, en condiciones estándar [VER NOTA DOS] (a temperatura ambiente) para esas dos sustancias. Además hay un problema realmente enorme: el agua salada. La concentración de sal del agua de mar disminuye con el frío en los polos.

[NOTA DOS de la autora:

Las condiciones estándar, son cero grados centígrados y una atmósfera de presión al nivel del mar (cero metros de altitud),  se usan para los fluídos: líquido, gas. Se usan en cálculos para el Ciclo de Rankin, del que todavía no escribí un post, y se usan en los diagrámas de fase (o estado) para el cálculo de muchos procesos industriales.

Las condiciones normales son 20 grados y una atmósfera al nivel del mar.  Hace veintipico años eran, y siguen siendo 20º grados centígrados. Los libros de química y física a día de hoy dicen que son 25º Centígrados, parece poco, pero no lo es, es un 25% más de temperatura, cantidad de calor en volúmenes asociados, y en el caso de temperatura ambiente cinco grados centígrados es muchísima energía calorífica de diferencia].

Disminuye debido a los rangos de temperatura: cuanto más frío, menos concentración de sal. Antes que el hielo se forme, el agua debe precipitar (soltar, perder) la sal que contiene, y eso ocurre a una atmósfera de presión y al nivel del mar a menos 28 grados centígrados (-28 + 273.15 Kelvin), eso quiere decir que estos días en latitudes cercanas a la de Punta Arenas (Polo Sur) la salinidad es mucho más alta de lo que debería ser porque hace muchísimo más calor (normalmente tienen veintipico grados bajo cero allí en esta época del año).

Un aumento de la salinidad quiere decir que hay más iones (sal) disueltos en el agua, además mientras que el agua pura no tiene propiedades magnéticas (diamagnetismo: magnetismo muy débil y en una dirección del espacio), el agua salada (como la del océano), se convierte también en agua paramagnética (paramagnetismo: magnetismo fuerte, que permite el fenómeno de la histéresis, y en dirección diferente del caso diamagnético), lo que quiere decir que se convierte en, sensible a los campos electromagnéticos y eso, en lo que respecta a los oceanos, es un peligro enorme para todos nosotros en todo el mundo independientemente de quiénes seamos o dónde estemos.

El sistema volcánico del Bardarbunga en Islandia está levantando la voz para decir, “ya bastó”. Está harto del calentamiento global y vibrando hasta los fiordos de acuerdo con su malestar con nosotros los humanos. Cruzad los dedos y decid vuestras plegarias y que no sea demasiado tarde para ponerle remedio.

¿Y qué podemos hacer?

Pues bien, en mi humilde opinión, lo que podemos hacer es tratar de decirle al planeta por dónde tiene que ventilar su calentamiento en la forma menos dañina para todos nosotros en lugar de dejarle a él solo solucionarlo por su cuenta, porque si lo hace por su cuenta, el daño será mucho peor, él no sabe dónde están las instalaciones nucleares, por ejemplo, y si lo supiese le importaría un bledo.

Y aquí es donde viene mi receta para todos nosotros: plantas de electricidad geotérmica. Muchas, pequeñas a medianas en tamaño (no grandes instalaciones como siempre…), y por todo el mundo. Eso ventilaría el calentamiento del planeta y no añadiría calor al problema. Es rentable, que desafortunadamente es lo único que sopesan algunas personas cuando se trata de poner soluciones a los problemas, y nos proveería de energía a todos.

Y por supuesto se debe planificar muy, muy cuidadosamente de forma que no se pulse una veta de desastres, como acaban de hacer no hace mucho cerca de la costa de Castellón, disparando la crisis sísmica de Vinaros, que estalló como un efecto colateral relacionado con la gestión de residuos de las industrias de los combustibles fósiles.

Algunas fallas tectónicas están activas, como la de la región del Japón por ejemplo, que puede verse situada en el Cinturón de Fuego del Pacífico sobre la superficie del mar fácilmente en cualquier mapa (se ven perfectamente las islas de toda esa zona en cualquier mapa).

Ahora mismo el volcán Mauna Loa (Hawaii, Middle Pacific Ocean), el mayor en todo el mundo, está también en un máximo de actividad. Peligroso aunque sea un viejo conocido de todos.

Más info en http://www.bbc.com/news/magazine-29136747

Hawaii es la mayor elevación del terreno del planeta, no lo sabemos así porque esa elevación, de más de 10000 metros (el Everest son 8848 metros) empieza por debajo del nivel del mar. Hawaii sigue anormalmente alterado, y además este verano se ha activado toda la zona de Nueva Zelanda y este de Australia.

Algunas son antiguas fallas tectónicas inactivas. Son antiguas e inactivas, pero esas fallas son venas para el desastre. Las fallas inactivas corren por todo el mundo, incluidas las placas euroasiática y africana, pero algunas de ellas son enormes y no muy difíciles de ver si se usa Google Maps en modo de visión de satélite, u otras herramientas con las que se pueden ver los niveles de altitud de los suelos que están por debajo del nivel del mar: batimetría. Para fallas más pequeñas hay un buen número de mapas y estudios geológicos  hechos por instituciones geográficas en los que se puede buscar la composición y estructura del terreno bajo nuestros pies.

¡Que Dios me oiga y nos ayude a todos a ventilar el problema!

Acerca de María Cristina Alonso Cuervo

I am a teacher of English who started to write this blog in May 2014. In the column on the right I included some useful links and widgets Italian is another section of my blog which I called 'Cornice Italiana'. There are various tags and categories you can pick from. I also paint, compose, and play music, I always liked science, nature, arts, language... and other subjects which you can come across while reading my posts. Best regards.
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