Actualización Tectónica – Tectonics Update

Actualización Tectónica – Tectonics Update

Estudiando los datos que he estado comentando, y después de haber visto un documental en la tele sobre lo que se cree que pasó hace millones de años cuando el supercontinente Pangea, se separó, formando después Gondwana, he acabado de entender, como diríamos aquí: “lo que faltaba pal duro…”.

A ver cómo os lo explico pa que lo entendáis…

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Esta imagen la recorté este verano, está incluida en otro post anterior ‘Global Warming? What The Heck Is That?’, de fecha 19 de septiembre de 2014, muy próximo al equinocio de otoño, por eso las líneas que delimitan las zonas clara y oscura están casi verticales.

En esta imagen lo que hice fue coger dos, y pegarlas, porque con las dimensiones del rectángulo no abarca todo esto, y aquí no aparece toda la parte norte. El caso es, que si os fijáis en la parte inferior del mapa, veis la Antártida muy deformada y distorsionada, porque aunque el mapa es plano, el planeta Tierra no lo es, y cuanto más alejado está el terreno de la parte central en una proyección cilindrica de una esfera, más distorsionado aparece. Esto si no lo entendéis da igual, seguir leyendo.

Si os fijáis en las líneas de fallas, veréis que tienen diferentes colores, las líneas azules, son zonas de la corteza que se van metiendo una por debajo de otra, de forma que el terreno que se mete debajo, se va fundiendo, y en el de encima se generan fenómenos volcánicos, termales, y si el movimiento es muy rápido, se forman cordilleras y otras formaciones orográficas, es decir, de relieve del terreno, tanto encima como debajo del nivel del agua, y en las dos cortezas, se producen fenómenos sísmicos.

Además de este tipo de fallas, que se llaman zonas de subducción, hay también otras fallas donde el proceso es justo lo contrario: el magma que está por debajo, va saliendo de forma continua entre dos trozos de corteza que se separan generando así corteza nueva.

Es decir, mientras que en las líneas azules la corteza se ‘disuelve’, en las líneas rojas y fucsias, la corteza aparece de nuevo, se genera. Si esto lo pensáis como si fuese la cinta transportadora que hay en las cajas registradoras de los supermercados, con lo que vais comprando situado encima, la cinta va dando vueltas, y va transportando los artículos, que van pasando por las manos de las cajeras, pero la cinta reaparece otra vez.

Según la teoría de tectónica de placas, Australia estaba unida a África y la Antártida, y se fue desplazando hacia el este y el norte hasta ocupar su posición actual.

Pues es parecido, pero no es del todo así. Lo vemos así, por el mismo motivo por el que vemos otras muchas cosas como las vemos, razones históricas, y errores apilados encima de esas razones históricas.

La proyección cartográfica más empleada y conocida por el… digamos… Homo Asturiensis medio, es la proyección Mercator, la que conocemos todos los Homo Asturiensis medios (en el caso de las mujeres, Mulier Asturiensis media, que es mi caso).

La proyección Mercator sitúa el continente americano a la izquierda, está orientado al norte geográfico, y sitúa a la derecha Australia, Asia y Oceanía.

Si os fijáis mucho, mucho, veréis que la parte de Australia que se conoce como Gran Barrera de Coral encaja con la parte de América del Sur donde está el norte de Chile y Perú.

Lo que ocurrió (y esto lo digo yo y que yo sepa nadie más), es que parte de Australia estaba metida debajo de Chile y Perú, sólo que cuando aquello pasó, las lineas azules y las rojas y fucsias estaban donde están, pero con los colores y funciones invertidas.

Es decir, la cajera del supermercado de pronto se confundió y tropezó con una palanca que invirtió el sentido de giro, con lo que os visteis con los artículos que ibais a comprar volviendo de repente al carrito.

Además, de las costas, que mineralógicamente se pueden comparar entre las cortezas oceánicas de Chile y Australia, también podéis ver las líneas de falla de por donde queda Tonga, si no sabéis donde está da igual, simplemente fijaros en la similitud de esas líneas de falla con las de las costas de Brasil y Argentina.

Esto, además de rebatir la tectónica de placas, tiene otras implicaciones más inmediatas y urgentes: las fallas tectónicas, todas, las activas, y las inactivas, son como si dijéramos el esqueleto, las articulaciones, las juntas de expansión y retracción, de esta burbuja sobre la cual habitamos todas las especies.

Podéis pensar en ellas como mecanismos análogos a los pelos que recubren nuestras pieles, entre otras cosas, sirven para reducir el tamaño de la superficie de la piel. Por eso cuando hace frío, se tensan, y la piel en lugar de estar lisa tiene bultitos. Sólo que en el caso de la tectónica de placas, los “tendones” son vetas minerales de materiales ferromagnéticos, que funcionan de forma parecida a como lo hace un termostato.

Si tiraseis desde dentro de las líneas de falla, hacia adentro, la superficie de esta burbuja que habitamos sería mucho menor, pesaría lo mismo, su densidad sería mayor y la superficie estaría casi totalmente cubierta por el agua, seguramente deberíais hacer algún giro para encajar totalmente los continentes entre sí. Mirarlo, y pensarlo dos veces, y si pensáis que no tengo razón, ¡ pensarlo otra vez (en caso de echar humo por las orejas, dejar de pensar, y creer lo que os digo)!

La presión en el interior de esta burbuja reducida aumentaría, con lo que en este proceso de reducción de superficie, habría grandes terremotos y erupciones volcánicas, que dejarían escapar calor y cenizas a la atmósfera. La tierra se vería envuelta por una capa tan densa de cenizas que no entraría la luz, y la vida tal como la conocemos desaparecería, ningún ser humano podría resistir esas “cédulas de habitabilidad”. La Tierra se habría sacudido de encima a la humanidad y todos los vestigios de su existencia, y pasados unos millones de años, las cenizas se depositarían, y la atmósfera dejaría pasar la luz del sol, que volvería a calentar la superficie, de forma ecológica y eficientemente energética. Sólo que ya no quedaría nadie para recordarlo.

Y ahora os cuento lo que faltaba pal duro.

El lapso de dos horas en verano, que ahora es una hora por el horario de invierno, está claramente influenciado por la potencia de las antenas de telefonía, radio (recordar que el wifi y el teléfono también son ondas de radio) y televisión de los países que trabajan en sistemas multimedia de la misma frecuencia base de Estados Unidos.

Ahora mismo no recuerdo (no trabajo en ello pero sé que es así) creo que en Estados Unidos trabajan a 60MHz, es decir, todos los dispositivos electrónicos que tienen que funcionar en Estados Unidos están diseñados para funcionar a esa frecuencia de suministro de energía eléctrica, mi lógica Asturiensis me dice que seguramente Japón y China también, aunque no lo sé seguro. En Europa son 50 MHz.

El caso es, que son eventos separados, y seguramente tienen que ver con sistemas sincronizados que al entrar en funcionamiento o dejar de funcionar de repente, potencian los terremotos, ya de por sí provocados por las mareas. 

Ya lo dije una vez, lo repetiré: enfriamiento gradual ya. Apagar las antenas ya. Y a la gente le digo, daros de baja ya, si no es rentable, no se desarrolla.

Acerca de María Cristina Alonso Cuervo

I am a teacher of English who started to write this blog in May 2014. In the column on the right I included some useful links and widgets Italian is another section of my blog which I called 'Cornice Italiana'. There are various tags and categories you can pick from. I also paint, compose, and play music, I always liked science, nature, arts, language... and other subjects which you can come across while reading my posts. Best regards.
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